domingo, 27 de diciembre de 2015

el desencanto

España 1976 documental, 97 minutos. director: jaime chavarri. guión: jaime chavarri. música: franz schubert. fotografía: teo escamilla. prodcutora: elias querejeta pc. reparto: felicidad blanc, juan luís panero, maría panero, michi panero.
Sinopsis: Leopoldo Panero, poeta, murió en Astorga, donde había nacido, en el año 1962. Catorce años más tarde, las personas que más íntimamente estuvieron ligadas a él, Felicidad Blanc, su viuda, y sus tres hijos, recuerdan aquel caluroso día de agosto. El recuerdo queda sometido a algo más que aquella fecha. Surgen otras vivencias. Y a través de la palabra y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares que en ningún momento huyen de la expresión de sus diferencias y de sus identidades.
 Una fotografía familiar que pone de manifiesto: cómo la lucidez suele ser antagónica a la felicidad, cómo las mentes brillantes suelen bordear la locura sino franquearla, cómo el patriarcado casi tiránico en torno a la figura de Leopoldo Panero, condicionó y determinó a unos vástagos engolados, elevados, cultos y en cierto modo, enajenados, descendientes del poeta ajenos a la cordura; de lastimera existencia y admirable verbo.


Un intercambio de reproches, traumas y dardos fraternales, y también hacia una madre de sangre azul, que en su limbo recibe estoica, las andanadas fieras de su hijo Leopoldo. Que como en el mejor de los relatos donde un personaje desprende un magnetismo tan cautivador que hipnotiza y perdura en el imaginario del lector, así ocurre en “El Desencanto”, porque así es Leopoldo Mª Panero. Poeta maldito, obtuso, rebelde, alcoholizado, deslumbrante y decadente. En un principio se mostró reticente a participar en la película, de hecho no aparece hasta ya mediado el metraje.
 Sus hermanos Juan Luis y Michi, también elocuentes y disfrazados con una pose quizá un tanto frívola, algo más postiza que el aura que envuelve a Leopoldo Mª, que rezuma paseos por el infierno terrenal e intelectual en cada una de sus intervenciones, ya había pasado por la cárcel y algún manicomio (psiquiátrico, si lo prefieren).

Los tres tienen por denominador común un verbo ampuloso, con fraseos referenciales en otros idiomas. Y a pesar del ingenio y artificio de los Panero, a cada aparición en escena del hermano del medio, hay una sacudida en la conciencia de los espectadores


En conclusión, una magnífica composición coral para describir la desintegración de un familia modélica del régimen franquista, cuya descendencia tal vez ya no trascienda más allá de las palabras impresas, los poemarios, las entrevistas televisivas o este documento audiovisual (que tuvo su segunda parte… "Después de tantos años", a cargo de Ricardo Franco).


Una demostración de buen hacer por parte de Chávarri en la dirección, Escamilla en la fotografía y Salcedo en el montaje; dejando constancia del desencanto de la lucidez a través de la familia Panero. Una creación que cala hondo, que no deja tibio y que sacude la cotidianeidad de los espectadores desde 1976. Enajenación altiva en poesía cinematográfica.
https://www.youtube.com/watch?v=LZguUqsgbEo
trailer

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